¿Sabías que…? El encuentro mundial de múltiples en Twinsburg

A lo largo del planeta se organizan numerosos festivales dedicados al mundo de los múltiples. El más conocido de todos tiene lugar cada año en Twinsburg (literalmente, la ciudad de los gemelos), en Ohio (Estados Unidos). Este evento llamado “Twins Days” se celebra cada año el primer fin de semana de agosto. El primer encuentro tuvo lugar en 1976 con sólo 37 pares de gemelos y ha ido creciendo cada año hasta llegar a ser el mayor encuentro mundial de múltiples, con más de 3000 asistentes de distintos países.

encuentro mundial multiples twinsbourg gemelos mellizos trillizos

Fuente: www.soho.com/com

El festival de Twinsburg acoge a gemelos, mellizos, trillizos, cuatrillizos y hasta quintillizos de todas las edades; podemos encontrar desde recién nacidos hasta octogenarios y para muchos se ha convertido en una verdadera tradición familiar. Se celebran bailes, rifas, karaokes, un torneo de golf, un desfile, juegos para niños, un concurso de talentos y durante una fiesta se eligen a los hermanos que serán los reyes del festival ese año.

El año pasado el tema central del festival fue el circo y se registraron más de 1700 pares de gemelos, muchos de ellos disfrazados de payasos, malabaristas…etc. El festival de 2012 se celebrará del 3 al 5 de agosto y estará dedicado a los super héroes.

gemelos domadores twinsburg

Los hermanos Steve y Jeff Naggel llevan 24 años acudiendo al festival

En los últimos años, este festival también ha atraído la presencia de numerosos científicos que estudian la influencia de los genes y el entorno en el comportamiento humano y en relación con distintas enfermedades. Aunque tienen prohibido contactar directamente con los participantes, no faltan voluntarios para la recogida de datos en los laboratorios montados al aire libre. Se realizan estudios sobre la ansiedad, el reuma, la diabetes, el envejecimiento, el cáncer, la alopecia o incluso estudios sobre biometría patrocinados por el FBI.

El pueblo de Twinsbourg  fue fundado en 1817 y recibió ese nombre gracias a sus futwinsburg foto antiguandadores, dos gemelos idénticos llamados Moses y Aron Wilcox. Procedentes de Connecticut,  en 1819 adquirieron 4000 acres de tierra y pusieron a la venta pequeñas parcelas a bajo precio con el objetivo de atraer nuevos habitantes. También ofrecieron ceder de forma gratuita 6 acres de tierra para construir una plaza pública, así como 20 $ para comenzar un nuevo colegio, si las autoridades accedían a cambiar el nombre del pueblo, que por aquel entonces se llamaba Millsville.

Dicen que estos dos hermanos se parecían tanto que sólo sus amigos más íntimos podían distinguirlos. Además, las vidas de ambos estuvieron llenas de paralelismos; trabajaron juntos, se casaron con dos hermanas, tuvieron propiedades en común, tuvieron el mismo número de hijos, contrajeron la misma enfermedad y murieron con horas de diferencia. Y por supuesto, fueron enterrados juntos en la misma tumba en el cementerio de Twinsbourg.

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¡La invasión de los cuatrillizos!

Ya estuvimos hablando en una entrada anterior acerca de las reacciones que causan nuestros múltiples por la calle. ¿Os imagináis como reaccionaría la gente si se encontrasen de repente con varios grupos de cuatrillizos?

No os podéis perder este graciosísimo video elaborado por el equipo de Improv Everywhere en la ciudad Nueva York. El equipo de rodaje consiguió reunir a ocho parejas de cuatrillizos idénticos en un parque, y les pusieron formando un pasillo en los bancos, con el objetivo de comprobar la reacción de la gente que pasaba por allí. Cada grupo de cuatrillizos iba vestido y peinado exactamente igual. ¡Imaginaos la escena!

Improv Everywhere es colectivo neoyorkino de ciudadanos creado en agosto de 2001 que se dedica a montar escenas de humor y caos en la ciudad.

Esta grabación tiene un precedente, ya que en 2008 metieron a 15 parejas de gemelos idénticos en el mismo vagón de metro.

Espero que os guste.

Lo que hay que oir…¡Por tener múltiples!

Antes de tener a mis peques multimadre enfadadajamás hubiera adivinado que una pareja de mellizos pudiera llamar tanto la atención por la calle. La verdad es que a veces nos sentimos un poco “monos de feria”, que diría la Esteban. Podría entender tanta sorpresa si fueran cuatrillizos o quintillizos. ¡Con la cantidad de mellizos que hay!

Pero el hecho es que  constantemente la gente se nos queda mirando y hasta hacen comentarios al respecto sin el menor disimulo, y debo decir que aunque por lo general son positivos, hay mucha gente que es bastante descarada, por no decir maleducada. Todavía recuerdo, con bastante cabreo, a una chica con la que me crucé en el Corte Inglés, se me quedó mirando y soltó ¡Qué horror! Y lo peor es que el comentario le salió del alma.

En realidad, debo admitir que por lo general la gente es muy amable, se acercan a nosotros y nos piden permiso para verlos. Muchas de esas personas suelen ser emocionadísimas futuras abuelas de mellizos, u otras mamás de múltiples que nos ofrecen un rato de charla agradable y nos cuentan su experiencia.

A veces me pasan cosas muy curiosas, como un señor muy mayor que me paró el otro día por la calle para enseñarme una foto en blanco y negro antiquísima, en donde salía él con su hermano gemelo, ambos idénticos y vestidos de cura ya que según me contó cuando les tomaron la foto estaban estudiando en un seminario. Me quedé con ganas de saber si los dos colgaron el hábito.

También suele ser llamativa la reacción de algunos camareros cuando tratamos de pedir una mesa en un restaurante. Si bien algunos nos miran con simpatía, otros murmuran algo así como “Mmm.. pues no se si vamos a tener espacio suficiente para meter el carrito…” mientras observan temerosos una mesa vacía junto a la cual hay un fantástico hueco en el que cabría un carrito de cuatrillizos. No sea cobarde y dígame la verdad, a usted lo que le pasa es que le da pánico que las dos criaturitas se pongan a berrear a la vez mientras el resto de sus clientes abandonan el restaurante en estampida.

Sin embargo, los comentarios más típicos suelen ser los siguientes:

  • Los cotillas: Esta es mi pregunta favorita y la más frecuente con diferencia. “¿Son naturales?” No señora, son artificiales pero están tan bien hechos que parecen de verdad, y la ventaja es que cuando me canso de ellos los puedo desconectar. Y puestos a compartir intimidades entre desconocidas, ¿Usted practica el sexo anal con su marido?.
  • Los sorprendidos: “¡Son dos!”.  Este comentario es muy típico también. Ya decía yo que oía mucho follón en casa últimamente.
  • Los preocupados: “¡La niña es mucho más pequeña que el niño!” Pues  sí, mi hija tuvo un problema durante el embarazo y nació con apenas un kilo pero, ¿Realmente es necesario que comparta la historia clínica de mi hija con todos los desconocidos que me interrogan por la calle?.
  • Los decepcionados: “Pues no se parecen…”. Vaya, pues es verdad, voy a tener que hacerles la prueba de ADN a ver si realmente son hermanos, no vaya a ser que sólo coincidieran en mi útero por pura casualidad.
  • Los partidarios del control de natalidad: “¡Qué suerte, niño y niña!, Ya pararás ¿no?” Pues, en realidad, estoy deseando tener otro… “¿Y si te vuelven a salir mellizos?” La verdad es que no se me había ocurrido, pero dicho así suena como una especie de maldición.
  • Los criticones: “¿Son dos niños, no? ¿Ah no? Como la niña no lleva pendientes…” Supongo que el hecho de que vaya vestida de rosa y lleve un chupete rosa con un nombre de niña grabado no significa nada para usted.
  • Los escépticos: “¿No les vas a dar un biberón? ¡Se quedarán con hambre! No puedes tener leche para los dos” Vale, lo confieso, soy una vaca lechera disfrazada de ser humano y le agradezco infinitamente su preocupación por la correcta nutrición de mis terneritos.

Y lo más surrealista que me ha pasado últimamente me ocurrió mientras paseaba al perro con el carrito de los peques y una señora que me miró con cara de desaprobación y me dijo “¡Estás ocupando toda la acera!”. Lo más curioso de todo el asunto es que la acera en cuestión tiene más de diez metros de ancho, y además la buena señora iba paseando con otras cuatro buenas señoras más, todas ellas cogidas del brazo y ocupando bastante más acera que nosotros.

Si os habéis reído con este post os invito a que visitéis estos enlaces en donde podréis leer otras experiencias de multimadres víctimas de opinólogos anónimos:

 

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